Maldita sea por qué lo tuve que admitir? Traté de hablar con naturalidad y no pude, porque terminaste dándote cuenta de todo lo que no quería decir y me lo enrostraste y ahora es real y me muero de miedo. No me agrada que me conozcas tanto, no me agrada que siempre sepas que decir y que tus consejos sean sabios, porque a pesar de eso, no quiero seguirlos. Quiero hacer las cosas a mí manera, pero ya no resultó, no resultó porque no hay respuestas y me enferma la espera, me agota, me pone de mal humor y me deja devastada. Me gustaría ser más paciente, un poco más como tú y vivir la vida de forma inteligente. Pero es que yo no entiendo de paciencia ni de archivos descomprimidos. Los mp3 no sirven me dijiste y aún no entiendo por qué, si todas las posiblidades que imagino son perfectamente plausibles y aunque lo sé, no puedo estar mejor. Quiero volver a estar bien como antes.
domingo 16 de mayo de 2010
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